Por mi profesión, tengo que visitar muchas aulas, en muchas comunidades autónomas. Y puedo decir que en los últimos cuatro años la situación ha variado considerablemente, en líneas generales: desde una total carencia de medios técnicos hasta una situación en la que los profesores tienen a su alcance equipo suficiente para transformar la manera de dar clases. Claro que las posibilidades son muy distintas, en función de la disponibilidad de ese material (puede estar en todas las aulas o sólo en alguna, puede ser un equipo muy completo o uno más básico...), y también en función de la formación del profesorado.
Según los últimos informes de Educared, en España la implantación de las TIC en las aulas empieza a ser notablemente significativa, y, además, el profesorado está muy bien formado en las "nuevas" tecnologías. Mucho más que hace apenas cuatro años. Los profesores y las profesoras utilizan medios técnicos sofisticados en su vida cotidiana y están a punto de dar el paso a su uso habitual en las aulas. El problema, como siempre, es la sensación de que aún no tienen la suficiente seguridad y la cantidad adecuada de contenidos digitales para apoyar sus explicaciones.
La diversidad en cuanto a los medios técnicos disponibles es muy grande. Desde el equipo más básico, el ordenador del profesor con acceso a internet, hasta lo más complejo, una pizarra digital ineractiva con sistema audiovisual multimedia, hay decenas de posibilidades. Para resumir podríamos clasificar estas situaciones en tres:
1. Un equipamiento máximo, formado por la pizarra digital, un cañón, un ordenador y un sistema de reproducción de sonido y vídeo. Es la situación ideal, aunque no siempre es fácil de conseguir. Existen ya bastantes colegios que tienen este equipo en todas las aulas.
2. Un equipamiento medio: ordenador y cañón y, quizá, un conjunto de amplificación de sonido. Con este equipo básico no tenemos las funcionalidades de la pizarra digital, que facilitan mucho las cosas, pero aún así disponemos de una potente arma para apoyar las explicaciones.
3. Un equipo mínimo: el ordenador. Su aplicación en el aula... bueno, es útil, pero no demasiado. Es mucho más importante como fuente de información y soporte de gestión personal del profesorado.
Existen otras muchas situaciones. En Extremadura hay aulas digitales, con ordenadores para el profesor y los alumnos, conectados en red. En Aragón el concepto pizarra digital se aplica a un equipo que consta de ordenadores especiales (Tablet PC) para profesores y alumnos. Ambos casos son un poco extremos y tienen unas connotaciones técnicas específicas.En resumen, que las posibilidades son muchas y el problema está cambiando: ahora tenemos los aparatos, y comenzamos a preocuparnos por dotar de contenido digital a nuestras clases. Pero esta ya es otra historia.
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